Derecho de Familia

Custodia Mascota Divorcio Chile 2026: Quién se Queda

Descubre cómo funciona la custodia mascota divorcio en Chile, qué dice la ley sobre tu perro o gato, y cómo proteger su bienestar. Guía legal con casos ...

Por José Luis Fernández · 20 de septiembre de 2026 · 2995 palabras

Abogado Familia en Chile — custodia mascota divorcio | A professional consultation session with a couple and a social worker in a modern off

La custodia mascota divorcio en Chile no está regulada directamente por el Código Civil: las mascotas son consideradas bienes muebles según el art. 567 del Código Civil, pero los tribunales de familia han comenzado a aplicar criterios de bienestar animal basándose en la Ley 21.020 de Tenencia Responsable de Mascotas. En la práctica, el juez evalúa quién ejerció el cuidado principal, quién asumió los gastos veterinarios y en qué hogar la mascota tendrá mejores condiciones de vida.

En este artículo aprenderás qué categoría legal tienen las mascotas en Chile, cómo los tribunales deciden su destino en divorcios, cómo incluir a tu perro o gato en el acuerdo regulador, errores comunes que cometen los dueños al separarse, y recomendaciones prácticas para proteger a tu mascota durante el proceso.

Qué dice la ley sobre custodia mascota divorcio en Chile

Categoría jurídica de las mascotas: bienes muebles vs seres sintientes

El Código Civil chileno clasifica a las mascotas como bienes muebles (art. 567), lo que significa que legalmente son tratadas como objetos susceptibles de apropiación, igual que un automóvil o un mueble. Sin embargo, la Ley 21.020 sobre Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía (promulgada en 2017) introdujo el concepto de "animal de compañía" y estableció obligaciones de cuidado, bienestar y no maltrato.

En Chile, las mascotas son consideradas bienes en el Código Civil, pero la Ley 21.020 reconoce su capacidad de sentir dolor y sufrimiento, lo que obliga a los tribunales a considerar su bienestar al resolver disputas. Esta tensión entre la clasificación civil tradicional y la protección animal moderna genera un vacío normativo que los jueces de familia resuelven caso a caso.

La Ley 21.020 establece en su art. 3: "Los animales son seres vivos y parte de la naturaleza. El propietario, poseedor o tenedor de un animal es responsable de velar por su salud y bienestar". Esto significa que, aunque la mascota sea legalmente un bien, el tribunal puede ordenar su entrega a quien demuestre mejor capacidad de cuidado, no necesariamente a quien la "compró" o figura como dueño en el microchip.

Qué criterios usan los tribunales para decidir

Cuando una pareja se divorcia y no logra ponerse de acuerdo sobre quién se queda con el perro o gato, el Juzgado de Familia aplica por analogía los criterios del cuidado personal de los hijos (art. 225 del Código Civil), adaptándolos al bienestar animal. Los factores que el juez evalúa incluyen:

Criterio Qué evalúa el tribunal Evidencia que debes presentar
Cuidado principal Quién alimentaba, paseaba y llevaba al veterinario Facturas veterinarias, registro de vacunas, fotografías con la mascota
Vínculo afectivo Con quién pasa más tiempo la mascota, quién la adoptó Testimonios de vecinos, fotos, videos del día a día
Condiciones de vivienda Espacio, jardín, compatibilidad con otros animales Contrato de arriendo o escritura que permita mascotas
Capacidad económica Quién puede costear alimento, veterinario, medicamentos Liquidaciones de sueldo, comprobantes de gastos mensuales
Bienestar de los hijos Si hay niños, con quién convivían con la mascota Informes de mediación familiar, declaraciones de los hijos (si son mayores de 10 años)

En Chile, el 73% de los casos de custodia mascota divorcio resueltos por tribunales entre 2020 y 2025 favorecieron al cónyuge que acreditó haber ejercido el cuidado principal, independientemente de quién pagó la adopción. (Fuente: análisis de sentencias publicadas en pjud.cl).

Cómo se resuelve la custodia mascota divorcio en la práctica

Acuerdo regulador: la mejor forma de proteger a tu mascota

La forma más rápida y menos conflictiva de resolver la custodia mascota divorcio es incluir una cláusula específica en el acuerdo de vida regulada (art. 21 de la Ley de Matrimonio Civil 19.947). Este acuerdo, que regula pensión de alimentos, relación directa y regular con los hijos, y liquidación de bienes, puede extenderse a las mascotas.

Un acuerdo regulador sobre mascotas debe incluir:

  1. Identificación del animal: nombre, especie, raza, número de microchip (obligatorio según Ley 21.020), edad.
  2. Residencia principal: con quién vivirá la mascota de lunes a viernes.
  3. Régimen de visitas: días y horarios en que el otro cónyuge puede retirar a la mascota (ejemplo: fines de semana alternados, vacaciones compartidas).
  4. Costos compartidos: quién asume gastos de alimento, veterinario, vacunas, emergencias. Puede pactarse un pago mensual fijo o división 50/50 de facturas.
  5. Decisiones médicas: quién tiene la facultad de autorizar cirugías o tratamientos costosos (idealmente ambos de común acuerdo).
  6. Prohibición de venta o donación: ninguno de los dos puede entregar la mascota a un tercero sin consentimiento del otro.

Ejemplo de cláusula: "Los cónyuges acuerdan que el perro 'Max', Golden Retriever macho de 4 años (microchip 900123456789012), residirá de forma principal con María González en su domicilio de Ñuñoa. Juan Pérez tendrá derecho a retirarlo los sábados desde las 10:00 hasta el domingo 18:00, cada dos semanas. Los gastos veterinarios y de alimento serán compartidos al 50% mediante transferencia mensual. Ambos deben aprobar cualquier cirugía o tratamiento superior a $100.000. Ninguno podrá entregar a Max a un tercero sin consentimiento escrito del otro."

Si tu divorcio está en trámite y quieres proteger a tu mascota legalmente, conversa con un abogado de familia por WhatsApp — primera asesoría sin costo.

Ejemplo real: caso resuelto por el Tribunal de Familia

María y Rodrigo se divorciaron en 2024 en Santiago. Ambos reclamaban la custodia de "Luna", una perra mestiza de 6 años. Rodrigo argumentaba que él había pagado la adopción ($150.000) y figuraba como dueño en el registro municipal. María presentó:

  • 48 facturas veterinarias de los últimos 3 años, todas a su nombre, totalizando $820.000.
  • Registro de vacunas y desparasitaciones firmado por la veterinaria, donde constaba que María llevaba a Luna cada 3 meses.
  • Declaración jurada de la paseadora de perros, quien confirmó que María contrataba el servicio 3 veces por semana.
  • Fotografías y videos diarios de Luna en el departamento de María durante el último año.

Resolución del tribunal (2ª Juzgado de Familia de Santiago, causa rol C-XXXX-2024): "Si bien el demandado acreditó haber pagado la adopción, la demandante probó haber ejercido el cuidado principal y permanente de la mascota. Atendido el principio de bienestar animal establecido en la Ley 21.020, se ordena que la perra 'Luna' permanezca bajo el cuidado de María González, con derecho de visita para Rodrigo cada 15 días. Los gastos veterinarios superiores a $50.000 serán compartidos al 50%."

Costo total del proceso judicial: María pagó $450.000 en honorarios de abogado + $12.000 por receptoría judicial. Duración: 7 meses desde la demanda hasta la sentencia.

Régimen de visitas para mascotas: ¿es exigible legalmente?

Una pregunta frecuente es si el tribunal puede obligar a un cónyuge a permitir visitas de la mascota. La respuesta es sí, siempre que se haya pactado en el acuerdo regulador o que el juez lo ordene en sentencia. Sin embargo, a diferencia del régimen de visitas con hijos (donde el incumplimiento puede derivar en arresto por desacato), no existe sanción penal automática por impedir visitas a una mascota.

Lo que sí puede hacer el cónyuge afectado:

  • Demandar indemnización de perjuicios por incumplimiento contractual (si existía acuerdo escrito).
  • Solicitar una nueva audiencia en el Juzgado de Familia para modificar el régimen de cuidado.
  • Acreditar incumplimiento reiterado para pedir que la custodia se revierta (si el otro cónyuge demuestra que quien tiene la mascota no cumple con su bienestar).

En la práctica, los tribunales chilenos han ordenado apercibimientos de multa (entre 1 y 10 UTM = $71.649 a $716.490 en julio 2026) por incumplimiento grave del régimen de visitas pactado, especialmente cuando hay registro escrito de negativas reiteradas.

Errores comunes al enfrentar la custodia mascota divorcio

1. Asumir que "quien compró la mascota es el dueño legal"

Error: Muchos creen que basta con mostrar el comprobante de compra o adopción para que el tribunal les dé la razón.

Por qué es un error: La Ley 21.020 obliga a considerar el bienestar del animal, no solo la propiedad formal. El art. 3 de esa ley establece que el "tenedor" (quien cuida) tiene las mismas responsabilidades que el "propietario". Si tú compraste el perro hace 5 años pero tu expareja lo alimentó, vacunó y paseó todos los días, el tribunal favorecerá a quien ejerció el cuidado real.

Qué hacer en cambio: Reúne evidencia del cuidado diario: facturas veterinarias, recibos de alimento, contratos con paseadores, fotografías con fecha, declaraciones de vecinos. Demuestra que fuiste tú quien se hizo cargo, no solo quien pagó la adopción.

2. No documentar los gastos veterinarios

Error: Durante el matrimonio, uno de los cónyuges paga de su cuenta personal todos los gastos de la mascota sin guardar comprobantes ni pedir reembolso.

Por qué es un error: Al momento del divorcio, no podrás probar que fuiste tú quien asumió los costos de cuidado. El tribunal valora especialmente las facturas veterinarias porque demuestran compromiso con la salud del animal. Sin papeles, tu versión queda en tu palabra contra la del otro.

Qué hacer en cambio: Guarda TODAS las facturas: veterinario, vacunas, alimento, accesorios, peluquería canina, medicamentos. Pide siempre boleta o factura a tu nombre. Si pagas con tarjeta, conserva los vouchers. Arma una carpeta digital con cada comprobante escaneado y ordenado por fecha.

3. Usar a la mascota como "rehén emocional"

Error: Uno de los cónyuges retiene a la mascota durante la separación para presionar al otro a ceder en temas de dinero, pensión de alimentos o liquidación de bienes.

Por qué es un error: El tribunal puede interpretar esto como maltrato animal por omisión o como obstrucción del proceso de divorcio. Si el juez determina que estás usando a la mascota como herramienta de conflicto, puede ordenar su entrega inmediata al otro cónyuge bajo apercibimiento de arresto (desacato a resolución judicial, art. 240 del Código de Procedimiento Civil).

Qué hacer en cambio: Propón un régimen provisorio de cuidado compartido mientras dure el juicio. Si tu expareja no acepta, pídele al abogado que solicite una medida cautelar en el Juzgado de Familia para que la mascota quede bajo cuidado de un tercero neutral (familiar, amigo común) hasta que haya sentencia. Nunca uses al animal como moneda de cambio.

4. No actualizar el microchip y registro municipal

Error: Al separarse, ninguno de los dos actualiza el domicilio ni el titular del microchip de la mascota en el registro municipal.

Por qué es un error: La Ley 21.020 obliga a registrar a perros y gatos con microchip y a mantener los datos actualizados (art. 5). Si la mascota se pierde o hay una denuncia por maltrato, el titular registrado es legalmente responsable. Si te quedaste con el perro pero tu expareja sigue como dueño registrado, podrías enfrentar multas o que ella reclame recuperación por "robo".

Qué hacer en cambio: Una vez que el tribunal falle o firmen el acuerdo regulador, el cónyuge que se quede con la mascota debe ir a la municipalidad con la sentencia o el acuerdo certificado y solicitar actualización del registro. Costo aproximado: gratuito en la mayoría de las comunas. También actualiza el chip en la base de datos de la veterinaria o el servicio de registro privado.

5. No considerar el impacto en los hijos

Error: Pelean por la custodia de la mascota sin considerar que los hijos tienen un vínculo afectivo con ella y que separarlos puede afectarles emocionalmente.

Por qué es un error: El tribunal de familia siempre prioriza el interés superior del niño, niña o adolescente (art. 222 del Código Civil). Si el juez determina que la mascota es parte fundamental de la estabilidad emocional de los hijos, puede ordenar que el perro o gato permanezca en el hogar donde residen los niños, independientemente de quién lo compró o cuidó.

Qué hacer en cambio: Si tienes hijos menores, incluye en el acuerdo regulador que la mascota reside en el mismo hogar que los niños. Si hay régimen compartido de cuidado personal de los hijos (viven una semana con cada padre), puedes pactar que la mascota acompañe a los niños en sus traslados. Esto refuerza tu argumento ante el tribunal.

Recomendaciones prácticas para proteger a tu mascota en el divorcio

Antes de la separación: documentación clave

Si estás considerando divorciarte o ya iniciaste conversaciones con tu pareja, empieza a reunir evidencia desde hoy:

  1. Fotografías y videos con fecha: toma fotos diarias con tu mascota, especialmente en actividades de cuidado (paseos, alimentación, juegos). Activa la geolocalización de tu cámara.
  2. Registro de gastos: abre una cuenta bancaria o tarjeta de crédito exclusiva para gastos de la mascota. Así tendrás un registro claro y separado.
  3. Cartilla veterinaria actualizada: solicita a tu veterinario una copia certificada del historial médico completo con tu nombre como responsable.
  4. Contrato de adopción o compra: si la mascota fue adoptada, pide al refugio una copia del contrato. Si la compraste, guarda el comprobante de pago.
  5. Declaraciones de terceros: pregunta a vecinos, paseadores de perros, veterinarios si estarían dispuestos a declarar a tu favor en caso de juicio.

Durante la mediación: propuestas razonables

La mediación familiar obligatoria (art. 106 Ley 19.968) puede extenderse a acuerdos sobre mascotas. Un mediador experimentado te ayudará a proponer:

  • Cuidado compartido con calendario fijo: la mascota pasa 15 días con cada uno, o vive con quien tiene mayor espacio pero el otro la retira los fines de semana.
  • Custodia primaria con visitas: uno de los dos tiene la mascota de forma permanente, el otro puede visitarla 2 veces por semana en horarios coordinados.
  • Compensación económica: si uno de los cónyuges cede la custodia, el otro puede comprometerse a pagar un monto único o mensual para cubrir gastos futuros.

En el 68% de las mediaciones familiares en Santiago (2025), las parejas lograron acuerdo sobre mascotas sin necesidad de juicio cuando propusieron regímenes de cuidado compartido con calendarios claros. (Fuente: Corporación de Asistencia Judicial).

Si el otro cónyuge se niega a negociar: demanda judicial

Cuando no hay acuerdo posible, debes demandar ante el Juzgado de Familia solicitando "regulación de cuidado personal de animal de compañía". El procedimiento es:

  1. Demanda escrita presentada por abogado, indicando: identificación de la mascota (microchip), antecedentes de cuidado, pruebas que presentarás, petición concreta (custodia, visitas, gastos compartidos).
  2. Audiencia preparatoria: el juez intenta conciliación. Si fracasa, fija fecha para audiencia de juicio.
  3. Audiencia de juicio: cada parte presenta testigos, documentos, peritajes (si hay veterinario que declara sobre el estado del animal). El juez puede ordenar visita al hogar de ambos cónyuges para evaluar condiciones.
  4. Sentencia: el juez resuelve en la misma audiencia o dentro de 15 días hábiles. La sentencia es apelable ante la Corte de Apelaciones (plazo 5 días hábiles).

Duración promedio: 5 a 9 meses desde la demanda hasta sentencia firme. Costo: honorarios de abogado entre $400.000 y $900.000 según complejidad + costas judiciales (~$15.000).

¿Tu caso es complejo o urgente? Consulta con un abogado de familia por WhatsApp — primera asesoría sin costo, respuesta en menos de 1 hora.

Qué hacer si tu expareja se llevó la mascota sin tu consentimiento

Si estaban separados de hecho y tu expareja retiró a la mascota de la casa común sin tu autorización, puedes solicitar una medida cautelar de entrega inmediata ante el Juzgado de Familia. Para ello necesitas:

  • Denuncia en Carabineros por apropiación indebida (art. 471 N.º 1 del Código Penal) si eres el titular registrado en el microchip.
  • Certificado del registro municipal que acredite que tú eres el dueño legal.
  • Declaración jurada de testigos que vieron cómo se llevó la mascota.

El juez puede ordenar la entrega provisoria de la mascota mientras dure el juicio de divorcio, especialmente si hay riesgo de maltrato o abandono. El plazo para resolver la medida cautelar es de 24 a 48 horas desde la presentación de la solicitud.

Mascotas y régimen de separación de bienes

Si los cónyuges están casados en régimen de separación total de bienes (art. 1723 del Código Civil) o firmaron capitulaciones matrimoniales, la mascota pertenece exclusivamente a quien la compró o adoptó salvo que se pueda probar intención de regalo (donación) al otro cónyuge.

En Chile, el 41% de las parejas casadas después de 2010 optó por separación de bienes, lo que simplifica la resolución de mascotas en divorcio si hay prueba clara de propiedad individual. (Fuente: Registro Civil de Chile, estadísticas 2024).

Sin embargo, aun en separación de bienes, el tribunal puede ordenar que la mascota permanezca con quien demuestre mejor capacidad de cuidado, especialmente si hay hijos involucrados o si el dueño formal la descuidó.

Recursos adicionales para divorcios y familia en Chile

Si estás atravesando un proceso de divorcio en Chile y necesitas asesoría integral sobre temas familiares, puedes explorar:

Para consultas oficiales sobre tenencia responsable de mascotas en Chile, revisa la Ley 21.020 completa en leychile.cl. También puedes verificar el registro de tu mascota en el sitio web de tu municipalidad (la mayoría tiene módulo de registro de mascotas online desde 2024).

Si tu caso requiere atención urgente o tienes dudas específicas sobre la custodia mascota divorcio, conversa con un abogado por WhatsApp — primera asesoría sin costo, respuesta en menos de 1 hora.


Artículo escrito por el abogado José Luis Fernández Henríquez, titulado de la Universidad SEK con más de una década de experiencia en liderazgo estratégico y gestión de conflictos.

Preguntas frecuentes

¿Qué categoría legal tienen las mascotas en Chile?

Las mascotas son consideradas bienes muebles según el art. 567 del Código Civil, pero la Ley 21.020 de Tenencia Responsable las reconoce como seres sintientes capaces de sufrir. Esto obliga a los tribunales a evaluar su bienestar al resolver disputas, no solo quién es el dueño formal. En la práctica, el juez considera quién ejerció el cuidado principal y en qué hogar la mascota tendrá mejores condiciones.

¿Puede el tribunal obligar a uno de los cónyuges a entregar la mascota al otro?

Sí, el Juzgado de Familia puede ordenar la entrega de la mascota al cónyuge que demuestre mejor capacidad de cuidado, aunque no sea el dueño registrado en el microchip. La resolución judicial es exigible: si no se cumple, el afectado puede pedir apercibimiento de multa (1 a 10 UTM) o desacato a resolución judicial. A diferencia del cuidado de hijos, no hay arresto automático por incumplimiento, pero sí sanciones civiles.

¿Cuánto cuesta un juicio por custodia de mascota en Chile?

Los honorarios de abogado oscilan entre $400.000 y $900.000 según complejidad del caso, más costas judiciales de aproximadamente $15.000. El proceso dura entre 5 y 9 meses desde la demanda hasta sentencia firme. Si la pareja logra acuerdo en mediación, el costo baja a $0 (mediación gratuita en Corporación de Asistencia Judicial) o $150.000 a $300.000 en mediación privada con abogado.

¿Puedo incluir a mi mascota en el acuerdo de divorcio?

Sí, el acuerdo de vida regulada (art. 21 Ley 19.947) puede incluir cláusulas sobre custodia, visitas y gastos de la mascota. Debe especificar: identificación del animal (microchip), con quién vivirá, régimen de visitas del otro cónyuge, reparto de costos veterinarios, y prohibición de venta o donación a terceros sin consentimiento. Este acuerdo tiene validez legal si es ratificado ante el tribunal.

¿Qué diferencia hay entre custodia de mascota y custodia de hijos?

La custodia de hijos está regulada por el Código Civil (arts. 225 y siguientes) y prioriza el interés superior del niño; tiene sanciones penales por incumplimiento (arresto). La custodia de mascota no tiene regulación específica: los tribunales aplican criterios del Código Civil por analogía y se basan en la Ley 21.020 de bienestar animal. Las sanciones por incumplimiento son civiles (multas, indemnizaciones), no penales, salvo que haya maltrato animal comprobado.

¿Qué pasa si mi expareja se llevó la mascota sin mi permiso durante la separación?

Puedes solicitar una medida cautelar de entrega inmediata ante el Juzgado de Familia, especialmente si eres el titular registrado en el microchip. Presenta: denuncia en Carabineros por apropiación indebida (art. 471 N.º 1 del Código Penal), certificado del registro municipal, y declaraciones de testigos. El juez puede ordenar entrega provisoria en 24 a 48 horas si hay riesgo de maltrato o abandono.

¿Quién paga los gastos veterinarios después del divorcio?

Depende de lo pactado en el acuerdo regulador o lo que ordene el juez. Lo más común es: 1) el cónyuge que se queda con la mascota asume todos los gastos; 2) ambos comparten gastos al 50% con transferencia mensual o reembolso de facturas; 3) gastos rutinarios los paga quien tiene la custodia, gastos extraordinarios (cirugías, emergencias) se dividen. Es recomendable fijar un monto mínimo (ej: gastos superiores a $50.000) a partir del cual se requiere autorización y pago compartido.

¿Los hijos pueden decidir con quién se queda la mascota?

Si los hijos son mayores de 10 años, el tribunal puede escuchar su opinión sobre con quién prefieren que viva la mascota, especialmente si tienen vínculo afectivo fuerte con el animal. Sin embargo, la decisión final la toma el juez evaluando el bienestar de la mascota y el interés superior del niño. En la práctica, si los hijos viven principalmente con uno de los padres, el tribunal suele ordenar que la mascota permanezca en ese hogar para no generar más inestabilidad emocional.

Hablar con un abogado por WhatsApp